El otoño ha entrado tímidamente, pero en los últimos días hemos notado la bajada de las temperaturas y ha llegado con fuerza la necesaria lluvia. El contraste térmico entre el interior del coche y el exterior hacen que frecuentemente se empañen los cristales del coche. En este artículo te damos algunos consejos para desempañarlos fácilmente y que tengas una buena visibilidad en la carretera.
Trucos para desempañar los cristales del coche
Nuestro calor corporal, la respiración y la calefacción en el interior de nuestro vehículo, en contraste con las bajas temperaturas exteriores, son algunos de los factores que provocan que los cristales del coche se empañen. En concreto, la explicación la encontramos en dos factores: la acumulación de humedad en el interior del vehículo y la baja temperatura de las ventanillas y lunas. Cuando hay humedad, el cristal se enfría de golpe y se condensa creando una capa de vaho. Algunas recomendaciones para evitarlo y/o desempañarlos pueden ser:
- Espera para encender la calefacción o el aire acondicionado. Si las temperaturas exteriores son muy bajas espera a que el motor se caliente antes de activar estos dispositivos.
- Abre las ventanillas. Si los cristales ya están empañados, lo primero que puedes hacer es abrir las ventanillas o la puerta. Sabemos que no es muy cómodo con el frío que hace, pero si esperas cinco minutos con el motor encendido y esta corriente de aire, será mucho más fácil desempañarlos.
- Activa el sistema antivaho. Los modelos de vehículos más modernos ya incluyen en su equipamiento de serie sistemas antivaho. Una vez hayas realizado los pasos anteriores ya puedes activarlo. Si tu coche no dispone de este sistema, prueba a encender la calefacción y apuntar con las rejillas hacia el cristal delantero.
¿Qué no debemos hacer con unas lunas empañadas?
- No utilizar nunca un paño o la mano. Puede ser una solución temporal pero dejarás manchas en el cristal que se verán sobre todo cuando se desempañe. Esas manchas pueden empeorar tu visibilidad.
- Continuar la marcha sin tener visibilidad. Intenta desempañar tus cristales lo antes posible y si notas que tu visibilidad al volante no es la adecuada detén la marcha y espera a que se solucione el problema para reanudarla.
Parece una tontería pero unas lunas empañadas pueden ser un peligro y provocar un accidente. Procura seguir nuestros consejos y asegúrate de tener la mejor visibilidad al volante.